Dos días de trabajo y alucino con la cantidad de tipos de café que existen. Y no estoy hablando de orígenes, Colombia, arábigo, etc, que eso merece un estudio en profundidad, sino de las múltiples variedades de confeccionar un café.
Yo, ilusa de mí, pensaba que el café se tomaba de tres maneras distintas: solo, cortado o con leche. Pues no, el café, amigos míos, se confecciona a medida, como un traje de noche; así que, a echarle imaginación.
Tantas personas como aparecen por el mostrador, tantas variantes imposibles de un mismo café. Solo, descafeinado, con leche fría, de soja o almendra. Con sacarina, para no engordar, pero con extra de nata. Corto de café, americano, sin espuma, con crema, extra grande.
Ahh, y no podemos olvidar el café normal. "Cómo quiere el café, señor?" "Pues como va a ser, normal". El café normal merece un post aparte
En fin, que en este mundo cruel, no eres nadie si no tienes una combinación única y explosiva para tu café mañanero. Atención fashion victims: el café, como el street style, ya es nuevo trending topic.

En mi casa cada uno toma el café de una manera distinta
ResponderEliminar